A poco más de un mes de las elecciones intermedias en Estados Unidos, programadas para el 3 de noviembre, el presidente Donald Trump insiste en que su gobierno tiene “los mejores números económicos” en la historia del país. Sin embargo, la realidad que viven muchos estadounidenses es distinta: la inflación se mantiene en 3.4%, por encima del crecimiento salarial, el galón de gasolina (unos 3.8 litros) llegó a costar 4.37 dólares (unos 78 pesos) y el precio de la carne de res está en su punto más alto registrado.
Según una encuesta de YouGov, 63% de los consultados cree que la economía está empeorando, mientras que otro sondeo de AP/NORC encontró que solo 17% aprueba el manejo que Trump le da al costo de vida. Esto ha puesto en aprietos a los candidatos republicanos, que deben decidir si repiten el discurso optimista del presidente o reconocen abiertamente las dificultades económicas de la gente, arriesgándose a distanciarse de él.
El caso del congresista Byron Donalds, aspirante a gobernador de Florida y aliado cercano de Trump, ilustra este dilema. En un evento de campaña en una iglesia hispana, Donalds reconoció que “el éxito se ha vuelto caro” y relató sus propias dificultades financieras del pasado, sin mencionar a Trump en ningún momento de su discurso.
Te invitamos a leer la nota completa de la BBC para conocer más detalles sobre esta tensión dentro del Partido Republicano de cara a los comicios de noviembre.
Fuente: The Republican candidates walking a Trump tightrope (feeds.bbci.co.uk).
Imagen: Gage Skidmore, BY-SA 2.0 (vía Openverse).

