El Premio Nobel de Química 2026 fue otorgado al científico francés Henri B. Kagan y al japonés Kenso Soai por resolver un enigma que llevaba más de un siglo sin respuesta: por qué la naturaleza fabrica exclusivamente una versión de ciertas moléculas y no su imagen de espejo. Los ganadores compartirán 12 millones de coronas suecas, unos 1.25 millones de dólares (aproximadamente 900 mil libras esterlinas), cifra que en pesos mexicanos ronda los 22 millones.
El fenómeno se llama “quiralidad” y ocurre en moléculas que, como nuestras manos, tienen una versión derecha y otra izquierda que son espejo una de la otra. Los aminoácidos, por ejemplo, existen en ambas formas, pero los seres vivos en la Tierra solo funcionan con una de ellas. En cambio, cuando los científicos generan estas moléculas en un laboratorio, normalmente obtienen una mezcla equitativa de ambas versiones, lo cual puede ser un problema grave en la industria farmacéutica, ya que cada forma reacciona distinto en el cuerpo humano.
Un caso histórico que ilustra esto es la talidomida, medicamento recetado en los años cincuenta a mujeres embarazadas para tratar náuseas. Una de sus versiones era efectiva, pero la otra resultó tóxica, y el organismo podía convertir una forma en la otra. Esto provocó que miles de bebés nacieran con discapacidades severas.
Kagan encontró en 1986 una forma de manipular reacciones químicas para producir más cantidad de una de las versiones. Soai continuó esta línea de investigación y en 2003 logró controlar una reacción que producía únicamente la versión deseada de una molécula orgánica, un logro que, según el Comité Nobel, “nadie más que la vida misma” había conseguido antes.
Te invitamos a leer la nota original de la BBC para conocer más detalles sobre este hallazgo y sus implicaciones científicas.
Fuente: Chemistry Nobel awarded for solving mystery of life's asymmetry (feeds.bbci.co.uk).
Imagen: James Webb Space Telescope, BY 2.0 (vía Openverse).

