De acuerdo con un reporte de Forbes, las tensiones militares entre la administración de Donald Trump e Irán están generando un efecto inesperado en el mercado automotriz de Estados Unidos: un repunte en la demanda de autos eléctricos usados.
Este tipo de escenarios geopolíticos suele traducirse en una mayor volatilidad en los precios del petróleo a nivel mundial, lo que históricamente ha empujado a los consumidores a buscar alternativas que no dependan de la gasolina. Cuando el barril de petróleo se encarece por conflictos en Medio Oriente —una región clave para la producción mundial de crudo—, el precio en la bomba de gasolina también sube, y eso hace que los carros eléctricos, incluso de segunda mano, se vuelvan más atractivos para el bolsillo del comprador promedio.
Para el lector mexicano, vale la pena recordar que México también resiente estos vaivenes internacionales: buena parte del combustible que se consume en el país está ligado a referencias de precios globales, por lo que un conflicto en Medio Oriente puede terminar impactando directamente lo que pagamos por litro aquí, aunque estemos del otro lado del mundo.
El reporte, firmado por el periodista Alan Ohnsman, especialista en movilidad y tecnología automotriz, forma parte de la cobertura que Forbes ha dado a los efectos económicos colaterales de los conflictos armados recientes. Te invitamos a leer la nota original en Forbes para conocer todos los detalles de este fenómeno.
Fuente: Trump’s Iran War Has A Winner: Used Electric Cars (forbes.com).
Imagen: Mic V., BY 2.0 (vía Openverse).

