Un reportaje publicado por The New York Times revela cómo altos funcionarios del gobierno de Trump retomaron y amplificaron una teoría que circula entre activistas conservadores desde hace más de diez años: la idea de que un solo artefacto nuclear detonado en la atmósfera podría generar un pulso electromagnético capaz de freír la red eléctrica del país.
Según esta hipótesis, el ataque no mataría a nadie de forma inmediata, pero dejaría a Estados Unidos sin electricidad, comunicaciones ni sistemas básicos de infraestructura durante meses o incluso años, provocando un colapso social con consecuencias letales a largo plazo por falta de agua, alimentos y atención médica.
Esta narrativa, que durante años se mantuvo en los márgenes del debate de seguridad nacional, terminó convirtiéndose en una pieza clave para justificar una postura más agresiva frente a Irán, al presentarse como una amenaza existencial que requería acción militar preventiva.
El texto original documenta cómo esta teoría pasó de ser una preocupación de nicho entre ciertos círculos conservadores a formar parte del discurso oficial de altos cargos, alimentando temores sobre las capacidades nucleares iraníes y reforzando argumentos a favor de un conflicto armado.
Te invitamos a leer la nota completa en The New York Times para conocer a detalle cómo se construyó y difundió esta narrativa dentro del gobierno estadounidense.
Fuente: How Top Trump Officials Stoked Fears of a Nuke That Could Fry the Power Grid (rss.nytimes.com).
Imagen: ferdy001, BY 2.0 (vía Openverse).

