El género de gánsters en la televisión siempre ha sido territorio dominado por hombres, pero eso está cambiando poco a poco. Esta semana, Netflix estrenó la segunda temporada de ‘The Gentlemen’, la serie creada por Guy Ritchie (el director detrás de películas como ‘Snatch’ y ‘Lock, Stock and Two Smoking Barrels’) que sigue a un aristócrata interpretado por Theo James, quien se ve envuelto en el crimen organizado.
Lo curioso es que en agosto la serie se volvió noticia por otra razón: circularon rumores de que Meghan Markle, la duquesa de Sussex, estaba en pláticas para unirse a la tercera temporada, justo cuando ella y el príncipe Harry hicieron un regreso inesperado al Reino Unido. Para quienes recuerdan a Meghan como actriz en ‘Suits’ antes de casarse con la realeza británica, la idea de verla en un papel de gánster suena a un giro insólito, sobre todo porque ahora se le asocia más con su marca de mermeladas artesanales hecha en Montecito, California, que con pistolas.
Pero estos rumores en realidad son síntoma de algo más grande: el género de crimen organizado, tradicionalmente lleno de testosterona, ahora le está dando cada vez más espacio a personajes femeninos complejos y despiadados, alejándose del estereotipo de la ‘dama en peligro’ para crear mujeres que llevan las riendas del poder criminal.
Si quieres conocer más detalles sobre este cambio en las series de gánsters, te dejamos el enlace a la nota original de The Guardian.
Fuente: The opposite of ‘damsels in distress’: how TV fell in love with female gangsters (The Guardian). Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: CaptMikey9, BY 2.0 (vía Openverse).

