Ha pasado una semana desde que un alud de lodo y agua, provocado según los expertos por el colapso de un glaciar, arrasó un valle del Himalaya en la frontera entre Nepal y la región del Tíbet (controlada por China desde que la anexó en la década de 1950). La ONU informó que Nepal está intensificando sus esfuerzos de rescate y recuperación, aunque las autoridades siguen buscando sobrevivientes.
Según la agencia de desastres nepalí, al menos 1,200 personas murieron y más de 4,200 continúan desaparecidas. Del lado tibetano, medios estatales chinos reportan 21 muertos y más de 540 personas sin localizar. Preocupa especialmente la suerte de cientos de trabajadores que podrían estar atrapados en túneles de plantas hidroeléctricas.
Hasta ahora se ha rescatado a casi 12,000 personas, pero miles más siguen desaparecidas, entre ellas extranjeros de países como India, Reino Unido, Australia, Estados Unidos y Malasia. Equipos chinos e indios trabajan para reabrir caminos y construir puentes temporales, además de usar drones para localizar sobrevivientes en zonas de difícil acceso.
La ONU advierte que el mayor obstáculo es el acceso, pues más de 40 puentes quedaron destruidos, obligando a depender de helicópteros militares para llevar suministros. En Nepal, casi 3,500 personas quedaron sin hogar y viven en 27 albergues improvisados, muchos en escuelas, lo que además afecta la educación de niños de la zona.
El primer ministro nepalí, Balendra Shah, reconoció ante el parlamento el dolor de la tragedia, pero llamó a seguir trabajando sin descanso en el rescate y la atención médica y psicológica de los sobrevivientes. Te invitamos a leer la nota original de la BBC para conocer más detalles de esta emergencia.
Fuente: Nepal intensifies relief and recovery efforts after deadly floods, UN says (feeds.bbci.co.uk). Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: United Nations Development Programme, BY-NC-ND 2.0 (vía Openverse).

