A partir de este martes comenzaron a llegar a Estados Unidos las primeras remesas de un total de 300 mil toneladas métricas de carne de res que el presidente Donald Trump prometió vender a los consumidores con descuento. La medida forma parte de un plan que exenta de arancel la importación de 100 mil toneladas mensuales durante tres meses, con la promesa de que el precio bajará 25% respecto al costo actual de importación.
Sin embargo, la carne en cuestión no es un corte cualquiera: se trata de recortes magros de res, un ingrediente clave para fabricar carne molida (como la que aquí conocemos en proporciones tipo 80/20). Esto porque el ganado estadounidense produce carne muy grasosa, y como el hato de reses magras está en mínimos históricos, los procesadores recurren a proveedores extranjeros que Trump no ha querido identificar, solo dijo que son “algunos países”.
Para el consumidor que quiera evitar esta carne importada, la clave está en leer las etiquetas: buscar sellos como “Product of USA” o “Born, Raised, and Harvested in the USA” garantiza que el animal nació, se crió y se procesó en territorio estadounidense. Ojo: etiquetas que solo dicen “empacado” o “procesado” en EU no garantizan el origen del animal, y los sellos de calidad USDA Prime o Choice tampoco tienen que ver con la nacionalidad de la carne, sino con su nivel de grasa y suavidad.
Economistas agrícolas advierten que es poco probable que estos cambios se reflejen en el precio final al consumidor, y ganaderos de varios estados agrícolas acusan que la medida perjudica a la industria local, que ya enfrenta el hato de ganado más bajo en 75 años.
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Fuente: Trump's 'Discounted' Beef Imports Start Today—Here's How To Tell If You’re Buying American Meat (forbes.com). Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: USDAgov, PDM 1.0 (vía Openverse).

