Una startup especializada en calificación crediticia impulsada por inteligencia artificial sacudió al mundo financiero con un análisis que pone en entredicho la solidez financiera de las empresas más grandes de IA generativa. Según reportó Forbes, esta compañía aplicó sus modelos automatizados para evaluar la calidad crediticia de la deuda de OpenAI, creadora de ChatGPT, y concluyó que correspondería a lo que en los mercados se conoce como “bono basura” (junk bond): instrumentos de deuda considerados de alto riesgo, con mayor probabilidad de incumplimiento de pago y que por ello suelen ofrecer tasas de interés más altas para compensar ese riesgo.
El mismo análisis ubicó a Anthropic, otra de las compañías líderes en inteligencia artificial y creadora del chatbot Claude, apenas en el límite de lo que se denomina “grado de inversión”, es decir, la categoría mínima que los inversionistas institucionales consideran relativamente segura para colocar su dinero.
Este tipo de calificaciones son relevantes porque influyen directamente en el costo al que las empresas pueden conseguir financiamiento mediante deuda, y porque reflejan las dudas crecientes de algunos analistas sobre si los modelos de negocio de las startups de IA generativa, que requieren inversiones multimillonarias en infraestructura y cómputo, son sostenibles a largo plazo.
Te invitamos a leer la nota completa en Forbes para conocer más detalles sobre esta evaluación y sus posibles implicaciones.
Fuente: AI-Powered Bond Rating Startup Says Open AI Debt Is Junk, Anthropic Is Barely Investment Grade (forbes.com).
Imagen: Smithsonian's National Zoo, BY-NC-ND 2.0 (vía Openverse).

