Hoy la programación es sinónimo de sueldos altos y oficinas repletas de hombres en Silicon Valley, pero no siempre fue así. A finales de los años sesenta, cuando la informática apenas empezaba a tomar forma como disciplina, fue una mujer quien escribió el código que ayudó a llevar a los primeros astronautas a la Luna: Margaret Hamilton.
Hamilton trabajó en el Laboratorio de Instrumentación del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts), donde lideró el equipo encargado de desarrollar el software de vuelo para las misiones Apolo de la NASA, incluida la histórica llegada a la Luna en 1969. En esa época, programar no se consideraba un trabajo prestigioso ni bien pagado; de hecho, muchas veces se le veía como una tarea secundaria, casi administrativa, por lo que no era raro que mujeres como ella ocuparan esos puestos.
Con el tiempo, a medida que la computación demostró su enorme valor económico y estratégico, el campo se fue cerrando cada vez más a las mujeres, transformándose en lo que conocemos hoy como una industria mayoritariamente masculina. La historia de Hamilton es un recordatorio de que las mujeres estuvieron presentes desde los cimientos de la era digital, aunque su aporte muchas veces haya sido opacado con el paso de las décadas.
Te invitamos a leer la nota original para conocer más detalles sobre esta historia.
Fuente: Before Computer Science Became a Boys’ Club, Margaret Hamilton Wrote the Code (rss.nytimes.com).
Imagen: ajmexico, BY 2.0 (vía Openverse).

