La Organización de las Naciones Unidas (ONU) encendió las alarmas sobre un tema que hasta hace poco parecía sacado de la ciencia ficción: la posibilidad de que gobiernos o empresas usen tecnología para leer la mente de las personas. Según un reporte elaborado por el secretario general de este organismo internacional, los avances recientes en neurotecnología —dispositivos capaces de captar señales cerebrales y traducirlas en información— representan un riesgo serio para los derechos humanos.
El documento señala que estas herramientas podrían usarse no solo para monitorear lo que la gente piensa, sino incluso para criminalizar sus pensamientos más íntimos, es decir, castigar legalmente a alguien por lo que pasa por su cabeza, aunque nunca lo haya expresado ni actuado en consecuencia. Esto abriría la puerta a violaciones graves a la privacidad y a nuevas formas de vigilancia estatal, mucho más invasivas que las que ya conocemos con cámaras o rastreo de celulares.
Aunque la neurotecnología todavía está en desarrollo, ya existen dispositivos experimentales que pueden detectar actividad cerebral con fines médicos o de investigación. El temor de la ONU es que, sin regulación adecuada, estas herramientas terminen usándose con otros propósitos, afectando la libertad de pensamiento, un derecho que hasta ahora se consideraba prácticamente imposible de vulnerar.
Te invitamos a leer la nota original completa para conocer más detalles sobre esta advertencia internacional.
Fuente: U.N. Warns Against Technology Used to Read Citizens’ Minds (rss.nytimes.com).
Imagen: Liz Henry, BY-ND 2.0 (vía Openverse).

