Durante dĂ©cadas, los relojes atĂłmicos han sido el estĂĄndar de precisiĂłn para medir el tiempo, usando las vibraciones de los electrones alrededor de un ĂĄtomo. Ahora, dos equipos de investigaciĂłn independientes âuno en Viena, Austria, y otro en Beijing, Chinaâ acaban de dar un paso histĂłrico al construir los primeros relojes nucleares del mundo, un tipo de tecnologĂa que, en teorĂa, podrĂa ser todavĂa mĂĄs exacta.
La clave estĂĄ en un elemento llamado torio-229. En vez de medir el movimiento de los electrones, estos nuevos relojes miden algo mucho mĂĄs sutil: el ‘achicamiento’ y ‘desachicamiento’ del nĂșcleo mismo del ĂĄtomo, un fenĂłmeno casi imperceptible que ocurre cuando el nĂșcleo absorbe y libera energĂa de forma muy precisa y predecible.
ÂżPor quĂ© importa esto? Porque los nĂșcleos atĂłmicos estĂĄn mucho mĂĄs protegidos de interferencias externas que los electrones, lo que en principio los harĂa osciladores de tiempo mĂĄs estables y confiables. Si esta tecnologĂa madura, podrĂa tener aplicaciones que van desde mejorar los sistemas de posicionamiento satelital (como el GPS) hasta poner a prueba teorĂas fundamentales de la fĂsica, incluyendo si ciertas constantes del universo realmente son constantes.
Por ahora, se trata de los primeros prototipos funcionales, apenas el comienzo de una carrera cientĂfica internacional. Te invitamos a leer la nota completa en The New York Times para conocer mĂĄs detalles de este hallazgo.
Fuente: In Vienna and Beijing, the First Nuclear Clocks Begin to Tick (rss.nytimes.com).
Imagen: fatllama, BY-NC-SA 2.0 (vĂa Openverse).

